Papel transfer para detalles pequeñitos

¡Hola, ganchilleros y ganchilleras!

Si alguna vez has querido crear pequeños detalles para tu amigurumi o estampados complejos, habrás visto la dificultad que supone hacerlos bordados o incluso pintados. Por eso yo te aconsejo utilizar otros métodos más sencillos y rápidos con los que conseguirás el mismo efecto, ¡o incluso mejor!

Te estoy hablando del papel transfer, un material muy versátil que te va a permitir hacer casi cualquier cosa. Además no es nada complicado de usar. ¡Vamos a verlo!

¿Qué es el papel transfer?

Atención: yo te voy a hablar del que yo conozco, puede que existan otros tipos diferentes que no sean exactamente iguales.

Aparentemente, el papel transfer es un papel normal, blanco y con un tacto más bien poroso. En su cara trasera podrás ver marcas de agua que te indicarán que esa parte del papel no se va a utilizar. A nosotros la que nos interesa es la blanca y sin ningún tipo de dibujo.

La cara trasera del papel no deja de ser un protector que deberemos retirar, de manera que la cera con la que está impregnado el papel transfer no se pierda ni se deteriore. Esta cera, al contacto con el calor, hará que tu papel se fije y adhiera a la superficie en la que lo estés aplicando (en nuestro caso, el tejido).

Podrás encontrar dos tipos de papel transfer: uno opaco (blanco), que se quedará de este color una vez empleado siempre que no haya color, y uno transparente que será invisible si no hay ningún dibujo en esa zona.

Cómo utilizar el papel transfer

En primer lugar, prepara en tu ordenador la imagen que desees con el tamaño adecuado. A continuación, imprímela en tu papel como si fuese uno normal, pero recuerda hacerlo por la cara correcta del papel. Si lo prefieres, como he hecho yo, también puedes dibujar lo que tú quieras con pintura acrílica. 🙂

Una vez que tengas tu dibujo, recorta la imagen. En el caso del papel transfer blanco es muy importante si no deseas que se vea blanco después. Ahora ya puedes retirar la capa protectora de detrás. Pero recuerda que no es pegamento, así que no se va a pegar a la superficie.

Determina bien la posición y procura que no se mueva. Después, protege tanto el tejido de tu amigurumi como el propio papel con una tela finita y, con ayuda de la plancha para la ropa, aplica calor durante un par de minutos. Fija la temperatura a la máxima permitida por el material en el que vayas a aplicar el papel transfer. Cuando retires la tela, ¡tu imagen ya se habrá transferido! Si no lo ha hecho por completo, vuelve a aplicar un poco más de calor.

Papel transfer en vídeo

Para que puedas entender mejor el proceso, te he preparado un vídeo justo a continuación con el que no te quedará ninguna duda. Así que, ¡dale al play!

https://www.youtube.com/watch?v=pXnIQ92ejjY

También puedes ver el vídeo aquí


De todos modos, si tienes alguna pregunta, déjamela en los comentarios para que yo pueda ayudarte. Pero es muy sencillo, ya verás.

¿Lo habías probado ya antes? Si lo pones en práctica, ya sabes que me encantará verlo por las redes sociales, y me estarás ayudando a crecer un poquito con ese crédito, así que no olvides nombrarme (@ganchigurumi) en tus fotos.

¡Hasta la próxima!

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